06 febrero 2014

Exposición individual


Luto es quizás uno de los dibujantes de cómics más prolíficos de su generación, y eso lo puedo afirmar por las diferentes colaboraciones que le he conocido en diversas publicaciones nacionales (como en la revista Larva o en la gacetilla Robot), así mismo como en sus maravillosos y bien elaborados fanzines y mini fanzines.
Reconociendo el arduo y lento proceso que se requiere para elaborar buenas piezas de historieta, Luto ha ido construyendo un universo propio dentro de sus creaciones. Ese trabajo constante lo ha llevado también a refinarse desde la forma hasta el contenido. Ver una obra en cómic de Luto, o incluso sus elaboradas ilustraciones, es entrar en un deleite estético que pocas veces se ve en un dibújate de historietas en estas latitudes. El manejo de la técnica, de las formas, de los trazos, de la composición, a la hora de construir el entramado de viñetas, en las historietas de Luto solo pueden lograrse con el trabajo constante, la lucha continua consigo mismo para lograr plasmar lo que ha imaginado en un trozo de papel.
Esa estética “punk”, en la obra de Luto, se ve acompañada de refinados trazos que no riñen con lo que quiere decir o contar y que, al contrario, refuerzan los contenidos. La intención de estar fuera del molde, de hacer o decir algo que riña con lo establecido, con la norma, va acompañada con un dibujo que demuestra que muchas de las cosas que hace no están improvisadas. Siempre habrá que agradecer el hecho de que algunos se tomen tanto trabajo, en términos materiales, para decirnos lo mediocre, lo decepcionante y, a veces, lo vacuo que es este mundo. Cuando hacen eso uno se convence que de hecho el mundo es vacío pero que gracias a esas creaciones alcanza a cobrar valor.
Sé que habrá Luto para mucho rato y sé también que cada vez será mejor. Ya ha demostrado que está dispuesto a seguirse quebrando la espalda para que sus historietas e ilustraciones sean aún más logradas. Mientras recibimos cada vez mejores cosas de este joven autor disfrutemos ahora mismo de lo que nos ofrece en esta muestra.


Álvaro Vélez (truchafrita)